¿Quien de nosotras no se ha levantado alguna vez con unas terribles ojeras tras una noche de fiesta? Seguramente todas las hemos sufrido alguna vez, y es que las ojeras pueden aparecer por diferentes razones: falta de descanso, estrés, mala alimentación, alergias, deshidratación… Estas coloraciones oscuras de la piel bajo los ojos no presentan un problema médico pero si antiestético ya que dan a nuestro rostro una apariencia triste, cansada y perdida.

Para solucionar este problema visiblemente los antiojeras son la mejor solución ya que borra las zonas oscuras y las imperfecciones sin que se noten.
Este producto se presenta en diferentes formatos: en crema algunos de los cuales van acompañados de agentes hidratantes, en lápiz de mina gorda y blanda, con aplicador en esponja o pincel el más líquido y ligero, en barra con un envase parecido al de las barras de labios y que además es el que más cubre de todos.
Los antiojeras, aparte de para borrar las ojeras, tienen muchos y variados usos, estos son algunos de ellos:
- Disimulan los pliegues que se forman desde las aletas de la nariz hasta la boca o desde la comisura de los labios hasta la barbilla
- Aclaran la mirada en la cuenca del ojo.
- Disimular las rojeces en las aletas de la nariz.
- Tapar las venitas de las mejillas.
- Disimula marcas de sol o de acné.