Danza del vientre, origen y beneficios

A lo largo de la historia este baile ha recibido numerosos nombres: danza oriental, de los siete velos, danza árabe… pero sin duda, el término más adecuado sigue siendo danza del vientre pese a que algunos lo consideren una mala traducción, ya que el resto hace referencia: o a bailes locales de una región o simplemente nombres aceptados, gracias a la difusión de ciertas películas de Hollywood.

sol

Antes de comenzar a conocer más cosas acerca de esta danza, cabe citar algo de historia sobre su origen. La danza del vientre es uno de los bailes más antiguos del mundo y su origen no es del todo cierto. Algunos lo atribuyen a antiguas danzas egipcias, otros a los bailes que realizaban en los templos las sacerdotisas…

egipto

Sin embargo, lo que comparten todas las teorías es que la danza del vientre surgió como un baile místico cercano a la espiritualidad, que buscaba acercar a la mujer a su esencia más femenina invocando así, su fertilidad.

Y es que este baile, buscaba con sus movimientos potenciar la fertilidad y preparar los músculos de la mujer para momentos de su vida, como el parto. Pese a que en un principio, cuando alguien nos hable de danza del vientre nos venga la imagen de un harem o un cabaret, eso no es del todo cierto. Sin embargo, tras las conquistas de los pueblos árabes y la posesión de esclavos, la cultura de la danza se vio importada a nuevas regiones que extendieron esa visión más profana.

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Pero no debemos olvidar que la esencia de este baile se basa en tonificar de una forma precisa los músculos de la mujer, conectando además gracias a los ritmos y la música con su lado más personal y profundo. Principalmente, la danza del vientre está indicada en especial para mujeres que hayan dado a luz, o que estén entrando a la menopausia; para fortalecer así la musculatura del abdomen y el suelo pélvico. Y como no, ¡para las más jóvenes, que ganarán en sensualidad y seguridad consigo mismas!