Microdermoabrasión para lucir una piel más joven y saludable


La microdermoabrasión es una técnica estética de exfoliación: actúa eliminando las capas viejas de la piel, lo que permite la regeneración celular y un incremento en la producción de colágeno. Es por eso que la piel se torna más suave y luminosa, y presenta una mejora en la elasticidad.

microdermoabrasion

Está recomendada, tanto para tratamientos faciales (manchas producidas por el sol, cicatrices de acné, poros abiertos, puntos negros, arrugas y líneas de expresión) como para corporales (arrugas en manos, piel grasosa o deshidratada, celulitis y estrías).

Originalmente esta eliminación mecánica se hacía con equipos que utilizaban flujo de microcristales. Los cristales impactan sobre la dermis, y de esta manera se logra el desprendimiento de las capas más superficiales de la piel. Sin embargo, este sistema posee un mayor número de desventajas: los microcristales esparcidos por la piel dificultan visualizar con precisión el nivel de exfoliación, por lo cual el trabajo resulta uniforme, e incómodo. Además, los cristales pulverizados resultan muy livianos, y puede llegar a ser aspirados durante el tratamiento.

Hoy en día, en spas y clínicas de belleza, la microadermobrasión también se realiza con puntas de diamante: un método más higiénico, indoloro, cuyos resultados se van viendo en forma progresiva (se requieren entre 8 y 10 sesiones para ir notando los cambios profundos). Los efectos secundarios son pasajeros (la piel puede presentar una mayor sensibilidad, enrojecimiento o sequedad transitoria).

De todas maneras, estos tratamientos de belleza no son exclusivos de esteticistas y profesionales, sino que actualmente se pueden lograr resultados similares en casa, a un precio mucho menor (se estima que el precio de la sesión en Madrid es de 60 euros). Combinando rectas caseras con movimientos circulares de las yemas de los dedos, se puede obtener mayor suavidad en la piel, tonificación, y atenuación de las manchas.

Para un peeling facial: se pueden mezclar crema de limpieza (1cda.) con azúcar (1cda). Otra opción, para un mayor pulido, sería reemplazar el azúcar por una cucharada de arena o sílice (requiere que el masaje sea de una mayor presión)

Para un peeling corporal: mezclar tres cucharadas de aceite de almendras con tres cucharadas de sal gruesa. (No recomendable para pieles sensibles pero si puede ser aplicado en ingle, manos o pies)

Recordar que la piel debe estar limpia antes de la aplicación, y tener especial cuidado de no ejercer mucha presión, para no irritar la piel. Luego extraer el remanente con agua tibia, y para secar no frotar sino que dar suaves golpecitos.